Bocaditos
Lingüísticos de un Carnicero Educado: 'Divear'
Ciertas entidades se creen que un
rayo de ignición luminosa lo es todo y van por el mundo exudando
grandilocuencias mortales con actitud de ciclopoides perversos. Si el que esto
escribe tuviese un corazón (propio quiero decir, pues en la nevera tengo
bastantes), me conmovería hasta las arcosaurias lágrimas shurimenses ver cómo
aún existen criaturitas inocentes que se juegan la vida lanzándose contra los
brazos impertérritos de un rival claramente superior, cual bestia ciega
embistiendo la capota embustera de un mejor armado y de mayor tamaño matador. (Nam
nam nam)
¡Uf! (nam nam nam) La
cruel indolencia de los poderosos (nam nam) sobre las almas indefensas me
provoca un enorme… eh… ¿cuál es la palabra? Oh, sí: regocijo. Jo jo.
Las entidades a las que me
refiero (nam nam nam), claro está, son las torretas, o simplemente
llamadas torres por el caprichoso vulgo (nam nam). Nunca falta el osado
que, en algún momento de la partida (nam nam nam), decide incursionar al
pie de dichas edificaciones con la intención (suicida) de llevarse alguna
muerte consigo (nam nam).
Otros, desde luego, arremeten contra las torres
bajo la consigna del sacrificio valiente (nam nam nam), del que gustan de
hacer gala los campeones acorazados (o tanques), quienes reciben el daño del
impasible rayo purpúreo (nam nam) con la intención latente de que los
compañeros guerreros busquen posicionarse mejor en el campo enemigo.
A los amables lectores (nam
nam nam), cuyos corazoncitos trémulos escucho latir desde el fondo de esta
pantalla (nam nam), les recomiendo abstenerse de llamar “turret diving” a
dicha maniobra marcial y optar en su lugar por la expresión “embestir torretas” (nam
nam nam).
Desde luego, lo aquí dicho se
inscribe sola y únicamente a mi opinión experta (nam nam). Si optasen por
seguir sus propias corazonadas, no los culpo (nam nam nam). Después de
todo, a mí también me encanta seguir los latidos de los sonantes corazones de
mis presas, hasta sentirlos apagarse en el lecho babeante de mi lengua. ¡Jo
jo jo! ¡Ja ja ja! ¡JA JA JA! ¡JO JO JO! ¡¡JA JA JA JA JA!! ¡¡¡JA JA JA JA!!!
¡¡¡JO JO JO!!! ¡¡¡JA JA JA!! ¡¡¡JA JA JA JA JA JA!!!





